domingo, diciembre 31, 2006

Annanismo

POR RAFAEL BARDAJÍ

Dícese de la profunda hipocresía y de la moral interrupta. Y es que Kofi Annan es un buen ejemplar de ambas cosas.
El secretario general de Naciones Unidas mejor vestido y más acostumbrado a las celebraciones sociales neoyorquinas, no contento con haber hecho toda su carrera en la ONU se ha forjado, con la ayuda del presidente español, un empleo como alto representante de la Alianza de Civilizaciones. Que compense su retiro y en la ONU, por supuesto. Como a esta iniciativa sólo contribuye financieramente España, es de suponer que su sueldo lo pagaremos los españoles. De momento, los pocos países que se han mostrado solidarios con la idea de nuestro presidente han hecho llegar sus expresiones de apoyo, pero ningún cheque.
Por eso hay que recordar las características básicas de este personaje que ha acabado incrustado en Naciones Unidas: Annan no ha desperdiciado ocasión en despertar los sentimientos de culpa de los opulentos ciudadanos occidentales, supuestamente causantes de cuanto mal se cierne sobre los pobres de la Tierra, eso sí, desde su lujoso púlpito de Manhattan. Annan no se privó de criticar especialmente a los Estados Unidos, pero se abstuvo de molestar a naciones como China o Rusia. Sus objeciones se acababan siempre en la desembocadura del río Hudson, jamás se le escucharon sobre el Comité Central chino o los ayatolas iraníes. Annan se quiere demasiado.
En su reciente discurso de despedida no se reprimió su antioccidentalismo de pacotilla, pero no mostró el más mínimo rubor por los tejemanejes de su hijo Kojo, las casas que subsidió para su familia cual funcionarios internacionales que no eran, o la enorme corrupción de sus colaboradores directos. Del programa con Irak a la remodelación interna de la sede de Nueva York.
Su moral nunca la aplica a los suyos. El civilizado Annan no le compra una idea a Zapatero. Se está regalando a sí mismo continuar con su privilegiado altavoz y su lijo neoyorquino. Su apartamento, su coche, el chofer y quien le ría sus gracias.

Publicado en el diario ABC de Madrid, 29 de diciembre del 2006.

miércoles, diciembre 27, 2006

Segunda Carta Quillotana

Carta Quillotana

Señor Director:

A los pocos días de haberse cumplido cinco años de la renuncia de Fernando de la Rúa a la presidencia de la República, me permito recordar dos párrafos de la Segunda Carta Quillotana de Juan Bautista Alberdi, publicada en enero de 1853, y que conservan su estricta actualidad: "Somos eximios en el arte de voltear gobernantes, y eso es nuestra vergüenza no nuestra honra. ¡Qué menos cuando en 40 años no hemos hecho otra cosa! Es la industria que hemos cultivado. El toque de alarma, el grito de guerra, son melodías que nuestros muchachos de la calle ejecutan como maestros consumados, con un éxito que hace el vilipendio de nuestros pueblos.
Lo que es raro en Sudamérica, lo que es precioso y digno de admiración y respeto entre nosotros, es el arte de poner en paz, el arte de tranquilizar, el arte de disponer la sociedad al respeto y sostén del gobierno que es tan esencial a la libertad como al orden, y sin el cual la sociedad es una horda".
Tras un siglo y medio de la redacción de nuestra Constitución, aún tenemos un largo camino por recorrer para arribar a la República verdadera.

Ricardo López Göttig

Carta publicada en La Prensa, 27 de diciembre del 2006.

sábado, diciembre 16, 2006

Irán y la negación del Holocausto.

El llamado "revisionismo" neonazi que niega el Holocausto ha ganado un vocero de relevancia mundial con el presidente Mahmoud Ahmadinejad, del régimen teocrático fundamentalista iraní. En Jerusalém se ha celebrado un simposio sobre la cuestión, y está bien resumido en el documento que cito a continuación:

El papel en la negación del Holocausto en la ideología y estrategia del régimen iraní

By: Yigal Carmon

Hoy, 14 de diciembre del 2006, un simposio titulado "Negación del Holocausto": Pavimentando el Camino al Genocidio" fue celebrado en Yad Vashem en Jerusalén. El Presidente y Fundador de MEMRI Yigal Carmon habló en el simposio. Lo siguiente son sus comentarios:

PARA VER SEGMENTOS DE LA TELEVISIÓN IRANÍ SOBRE LA NEGACIÓN DEL HOLOCAUSTO MOSTRADO EN LA VISITA AL SIMPOSIO:

mms://207.232.26.152/events/IRANHOLOCAUST.WMV

La persistente negación del Holocausto por el Presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad plantea una pregunta vital que necesita ser dirigida: ¿Qué función tiene este rechazo en la ideología del régimen iraní y en su estrategia? La respuesta a esta pregunta conlleva una importancia cardinal al futuro del Estado de Israel. Cuando nosotros, en El Instituto de Investigación de Medios de Comunicación del Medio Oriente, recolectamos y analizamos las declaraciones hechas por Ahmadinejad y otros en el régimen iraní, podemos distinguir dos metas principales, ambas conducen a la misma conclusión: la negación del Holocausto del régimen iraní no es una manifestación de odio irracional, sino un premeditado y fríamente calculado instrumento para lograr sus objetivos.

El rechazo a la legitimidad de Israel

La primera de estas metas es el esfuerzo por negar cualquier legitimidad a la creación y continua existencia del Estado de Israel como puerto seguro para los judíos después del Holocausto. Para lograr esta meta, él proclama que no ocurrió ningún Holocausto, y de si los judíos de hecho sufrieron en la Segunda Guerra Mundial - una denuncia que requiere de una investigación completa y "objetiva" - esto no fue nada diferente de la experiencia de otros en la Segunda Guerra Mundial. De todos modos, Ahmadinejad y otros altos oficiales iraníes exigen que este "mito" no puede justificar el establecimiento de Israel en Palestina.

La eliminación de la Entidad Sionista, e.d. Israel

La segunda meta es - tal como a menudo es proclamado por Ahmadinejad - el "borrar a Israel del mapa". Su negación al Holocausto es por consiguiente planeada, intencional, y premeditada. Él está consciente que mientras el mundo recuerde el Holocausto, se resistirá a cualquier nuevo intento por perpetrar otro genocidio contra los judíos. Así, erradicando la memoria del Holocausto es esencial para lograr su meta.

Demonizar

Para que Ahmadinejad haga que sus planes den frutos, tiene sin embargo que demonizar a los judíos y al Estado de Israel. El demonizar es una condición previa necesaria para el genocidio. Como sabemos bien, Hitler primero se involucró en una campaña principal de demonizar a los judíos antes de verdaderamente asesinarlos en masa. Ahmadinejad y el régimen iraní están tomando el mismo camino, y están dirigiendo una campaña virulenta, antisemita similar a demonizar. Con este fin, la televisión controlada por el estado iraní produce varias series de televisión dedicadas a demonizar a los judíos. Éstos incluyen los clásicos libelos de sangres, representando a los judíos usando la sangre de niños no judíos para hornear su matzos de Pascua, y secuestrando a niños no judíos para robarle sus miembros. Los judíos son reducidos a niveles sub-humanos, representados como cerdos y monos. Son acusados de perseguir al Profeta Muhammad en escenas ritualistas de brujería, y atormentando a una figura histórica recordativa de Jesús en la Cruz. Todas estas series de televisión existen junto a otros que niegan el Holocausto. De nuevo, debería enfatizarse que todos estos fenómenos están interrelacionados, y son dirigidos desde los niveles más altos del estado. Es muy indicativo que la primera aparición pública de Ahmadinejad después de llegar al poder fue hecha ante productores de televisión. Todos esto es hecho para lograr la meta de demonizar a los judíos y a Israel, por el cual tal como mencioné antes, es vital para su eliminación.
Sin embargo, no es posible demonizar a un pueblo mientras sea visto como una víctima del Holocausto. Por consiguiente, mientras los judíos sean percibidos como víctimas del Holocausto, esta forma de demonizar no puede tomar raíz. La negación del holocausto es por consiguiente vital para borrar la imagen de los judíos como víctimas. Ésta es la razón del por qué estos tres elementos - la negación del Holocausto, la eliminación del Estado de Israel, y el demonizar a los judíos - están constantemente presente en las declaraciones de Ahmadinejad y de otros altos oficiales iraníes.
Permítannos oír a los iraníes en sus propias palabras. Cierto, muchas de estas declaraciones ya han circulado separadamente en los medios de comunicación. Pero escucharlas juntas, en el contexto que he perfilado ahora, nos permitirá que entendamos su función e importancia dentro de la ideología y estrategia del régimen iraní. En su muy conocido discurso en la conferencia iraní "Un Mundo Sin Sionismo" del 23 de octubre del 2005, Ahmadinejad colocó sus puntos de vistas sobre el Estado de Israel. Es una herramienta absolutamente malvada, en manos de Occidente para dominar a los musulmanes. En respuesta a aquéllos que preguntan si es de hecho posible tener un mundo sin América y sin Sionismo, él dice: "Ustedes han sabido bien que esta consigna y esta meta son asequibles, y pueden ciertamente ser logrados".
Luego, cita a Khomeini: "El Imam dijo: 'Este régimen que está ocupando Qods [Jerusalén] debe ser eliminado de las páginas de la historia'". Comentando sobre esta declaración por su mentor espiritual, Ahmadinejad dice: "Esta frase es muy sabia. El tema de Palestina no es un tema en el que podemos comprometernos". Luego agrega, "Muy pronto esta mancha de desgracia [e.d. Israel] será purgada del centro del mundo islámico - y esto es asequible". Este discurso anunció claramente la última meta: la eliminación de Israel.
En la reunión de la Organización de la Conferencia Islámica que tuvo lugar en la Meca a principios de diciembre del 2005, Ahmadinejad hizo declaraciones que explícitamente unieron esta meta con la negación del Holocausto: "Algunos países europeos insisten en decir que Hitler incineró a millones de judíos oprimidos en el crematorio. Ellos insisten tanto en este asunto que si alguien demuestra lo contrario, lo declararán culpable y lo arrojaran en prisión. Aunque nosotros no aceptamos esta denuncia, asumamos que es verdad, y le preguntamos a los europeos: [Justifica] la matanza de judíos oprimidos por Hitler su apoyo por el régimen que está ocupando Jerusalén?..." Esta declaración de Ahmadinejad está diciendo. La implicación es que el Holocausto es la única justificación para la existencia de Israel. Por consiguiente, la frase es de doble sentido: a) el Holocausto es un mito, y b) aun si es verdad, no puede justificar la existencia de Israel.
En cualquier caso, la obsesión primaria de Ahmadinejad no es con el Holocausto, sino con la propia existencia de Israel. Si el Holocausto interfiere en el camino para lograr esta meta, debe ser negado. Luego en el mismo discurso, agrega: "Si ustedes [europeos] piensan que han cometido una injusticia contra los judíos, por qué deben los musulmanes y los palestinos pagar el precio por esto? Bien, ustedes oprimieron a [los judíos]. Así que dispongan ustedes alguna parte de Europa para este régimen sionista..." De nuevo, el principio guía es que Israel no puede existir. La negación del holocausto es importante para Ahmadinejad porque el Holocausto otorga justificación moral a la creación y continua existencia del Estado de Israel. En el discurso que ustedes vieron antes en el DVD, del 14 de diciembre del 2005, Ahmadinejad una vez más unió estos dos elementos. Él llama el Holocausto un "mito", pero también agrega: "Si ustedes [europeos] están en lo correcto diciendo que mataron a seis millones de judíos en la Segunda Guerra Mundial… Si ustedes cometieron un crimen, entonces permitan que dispongan de un pedazo de su tierra para ellos - en Europa, América, Canadá, o Alaska…" Una vez más, la negación del Holocausto es importante para Ahmadinejad primero y por encima de todo como un medio de des-legitimar la existencia de Israel, y ya que la meta es la eliminación de Israel, el discurso incluye también el elemento necesario de demonizar.
Luego el presidente iraní siente dolor por representar a los judíos como los verdaderos opresores, y no como víctimas. "El propio sionismo es una ideología occidental y una idea colonialista, con ideas seculares y métodos fascistas, que fueron fundados por los ingleses. Hasta ahora, con la ayuda y guía directa de América y parte de Europa, [el sionismo] está masacrando a los musulmanes". Luego en el discurso, dice: "Una pregunta importante que los países occidentales y los medios de comunicación deben responder claramente es: ¿Qué crimen cometieron ellos [e.d. Occidente] para la época [e.d. La Segunda Guerra Mundial] que los sionistas no están cometiendo hoy? En esencia, el sionismo es un nuevo fascismo…" Por consiguiente, ésta es la verdad de Ahmadinejad: los sionistas son los verdaderos opresores y asesinos.
Pero mientras a veces Ahmadinejad clama diferenciar entre sionistas y judíos en general, en verdad, esta campaña de demonizar usa y abusa la historia para representar a los judíos a lo largo de las épocas - no sólo a los sionistas - como opresores y asesinos. Tal como han ustedes visto hasta ahora en el DVD, el verdadero Holocausto, tal como es representado por Ahmadinejad, fue cometido por los judíos: por ejemplo, por el rey judío de Yemen, Yosef Dhu Nuwas quien, él clama, hizo quemar a los cristianos en los primeros días de la cristiandad, y por los judíos iraníes, tal como es descrito en el Libro de Esther. Es más, los judíos en los tiempos modernos continúan sus formas de asesinar: dando muerte a numerosos niños cristianos en Londres y París - de nuevo, como ustedes vieron con sus propios ojos - para conseguir sangre para los matzos de Pascua. Para resumir, la negación del Holocausto es una parte inextricable de demonizar, en el camino a la meta final: la eliminación de Israel.
Todos estos elementos figuran de forma prominente en la identidad y trabajos de aquéllos invitados del régimen iraní a la conferencia de la negación del Holocausto en Teherán. Primero y por encima de todo está su explicita oposición a la existencia de Israel. Este es el por qué miembros de la secta judía anti-sionista Neturei Karta fueron invitados, siguiendo a los continuos, fuertes lazos mantenidos por el régimen iraní con ellos. Luego viene el demonizar a los judíos para justificar la agenda de eliminación. Por consiguiente la invitación a los negadores del Holocausto, como Frederick Toben, que no sólo niega el Holocausto, sino también clama que los judíos esparcieron intencionalmente el virus del SIDA en los Estados Unidos.
En esencia, el discurso dado por Ahmadinejad en la conferencia de la negación del Holocausto ilustra el papel de rechazo del Holocausto en la ideología y estrategia del régimen iraní. Él comienza su discurso dirigiéndose a los negadores del Holocausto que participan en la conferencia: "Irán es su hogar, y aquí ustedes pueden expresar libremente sus opiniones, de una manera amistosa y en una atmósfera libre". Luego, sin pestañear, agrega: "La curva de vida del régimen sionista ha comenzado su descenso, y está ahora en una cuesta descendente hacia su caída… Yo les digo ahora… el régimen sionista será erradicado, y la humanidad será liberada".

PARA VER LOS SEGMENTOS DE VIDEO DE LA NEGACIÓN DEL HOLOCAUSTO IRANÍ EN MEMRITV VISITE: http://www.memritv.org/Search.asp?ACT=S5&P1=156 .

[*] Yigal Carmon es Presidente del Instituto de Investigación de Medios de Comunicación del Medio Oriente (MEMRI). Hay material diario sobre Medio Oriente, de las más diversas fuentes, en el sitio: http://www.memri.org/espanol/

jueves, diciembre 14, 2006

La Argentina bloqueada

Por Ricardo López Göttig

La Argentina es un país bloqueado, no por una potencia extranjera, sino por la propia decisión de sus ciudadanos. La Ciudad de Buenos Aires se encuentra recurrentemente bloqueada por grupos que expresan sus demandas, genuinas o no, a través de la manifestación callejera, a tal punto que se ha contagiado al resto de la República con esta modalidad. El ámbito propio del debate político, el Congreso, ha cedido con displicencia sus funciones legislativas y de discusión parlamentaria, con lo que el escenario se ha volcado a las plazas, rutas y calles. El ciudadano ya no percibe a los partidos políticos como los articuladores de sus demandas, desplazándose el protagonismo en grupúsculos dedicados a la manifestación cotidiana.
El debate, por consiguiente, pierde en calidad y precisión. Ya no hay espacio para la reflexión, el debate y la confrontación de ideas, sino la mera imposición de la demanda por la presencia numérica en las marchas. Aún está muy cercano aquel año 2002, en que políticos y magistrados eran golpeados en la vía pública o en los bares, por lo que las marchas tienen un efecto intimidatorio sobre los funcionarios.
Pero la Argentina no es un país bloqueado únicamente en lo físico, sino también en el despliegue de sus energías creadoras. La política de hostilidad que lleva adelante el presidente de la República con quienes percibe como opositores, lleva a un bloqueo en el que desaparece la búsqueda del diálogo. Se bloquean las exportaciones, se bloquea el ahorro con la creciente presión tributaria, se bloquea la inversión y, en consecuencia, la creación de empleo genuino. Se pretende bloquear al libre ejercicio del periodismo independiente, a través de admoniciones desde el palco.
La Argentina bloqueada va en el camino opuesto al que marca nuestra Constitución. El espíritu de la Ley Fundamental se encuentra en el artículo 14, que abre un extraordinario horizonte de más y mejores oportunidades a todos los habitantes de la República, el motor del progreso que impulsó a nuestra Patria durante tantos decenios. Volvamos a ese espíritu fundacional, volvamos a la verdadera Argentina.

Publicado en Generación 37

miércoles, diciembre 06, 2006

Cuando el silencio no es salud

Por Ricardo López Göttig

La complicidad hipócrita con los dictadores suele disfrazarse de ingenuidad. Legiones de periodistas, académicos e incluso políticos bien informados, optan por congraciarse con los regímenes dictatoriales y hasta alaban sus “logros”, en tanto critican acerbamente a las democracias liberales por problemas como la inseguridad, la pobreza, el desempleo o la polución ambiental. En los años setenta apareció en Buenos Aires un slogan muy sugerente: “el silencio es salud”. Esta parece ser la actitud que han elegido muchos de los actuales aspirantes a ingenuos ante la ausencia de las libertades fundamentales en las dictaduras aún existentes.
Esta conducta no es nueva en los países democráticos. En los años treinta, en los que el mundo parecía encaminarse hacia los dos grandes totalitarismos, dejando en el pasado a las democracias liberales, muchos intelectuales escribieron, hablaron y actuaron a favor de los regímenes criminales del nazismo, del comunismo y el fascismo. Cantaban loas a los “grandes conductores”, a su capacidad de tomar decisiones sin pasar por debates parlamentarios, a su supuesta capacidad de gestión del estado. En el Occidente democrático, procuraban entusiasmar a los aún escépticos con las faraónicas obras públicas que se erigían en las dictaduras, como las autopistas del nacionalsocialismo. El énfasis estaba en el “pleno empleo” que había conseguido el nazismo en el poder, en tanto que muy pocos elevaban sus voces de repudio a la legislación antisemita, a las persecuciones a las minorías étnicas, a la represión a los opositores demócratas y el silenciamiento de la libertad de expresión antes de la guerra mundial. Muchos se “sorprendieron”, tras la guerra, de la existencia de los campos de exterminio nazis en los que murieron millones de judíos, gitanos y opositores.
Cuántos se maravillaron por las grandes “conquistas” sociales de Josef Stalin, con su industrialización acelerada y su reforma agraria en contra de los grandes terratenientes. Las decenas de millones de muertos en los genocidios del comunismo soviético no contaban: los que murieron por hambrunas, deportaciones, fusilamientos, purgas despiadadas, acusaciones de sabotaje, enfermedades y desamparo. Eran tiempos en que la libertad y la dignidad humana nada valían, en homenaje a la construcción del totalitarismo y sus grandes “logros” para la humanidad…
Se admiraba con fascinación esas grandes manifestaciones de hombres y mujeres en actitud marcial, demostrando su total sumisión y fervor unánime por el régimen imperante.
Cuántos descubrieron, entre horrorizados y falsamente sorprendidos, el legado que dejó el comunismo en Europa central y oriental, tras más de cuarenta años de opresión. Los basureros nucleares, la polución de las grandes ciudades, el hacinamiento en las viviendas, las bajas expectativas de vida de la población general, el apartheid implantado por los partidos comunistas para beneficiar a sus líderes con alimentos, ropa y vivienda de calidad occidental, la miseria y la corrupción generalizada para lograr sobrevivir: estos fueron los verdaderos “logros” en pos del Hombre Nuevo.
¿Cuántos periodistas, intelectuales y políticos se sorprenderán cuando caiga el régimen socialista de Fidel Castro, y vean cómo viven los millones de cubanos que no lograron huir de su patria? ¿Qué dirán, cuando reconozcan que los que arriesgaron sus vidas para salir de la isla cárcel no eran agentes de la CIA y del imperialismo, sino humildes hombres y mujeres que sólo anhelaban escapar de la miseria extrema, la opresión y la insalubridad?
Cuando se trata de dictaduras y muerte, el silencio nunca es salud.


Ricardo López Göttig es Doctor en Historia, egresado de la Universidad Karlova de Praga (República Checa). Investigador de CADAL y de la Fundación Hayek, y director del Instituto Liberal Democrático.

domingo, diciembre 03, 2006

Militancia precoz

¿Inocentes niños idealistas?

El miércoles pasado, un grupo de piqueteros nuevamente se presentó ante la embajada de México para reclamar algo de lo que, seguramente, no estaban muy enterados ni interesados. Mi sospecha sobre este desconocimiento absoluto que tienen los participantes de estos bloqueos aumenta cuando una buena parte de la concurrencia eran niños en edad escolar, y en horario escolar. Tal vez, desde la cuna estos párvulos se interesaban por la política latinoamericana, y a los tres años quedaron muy impactados por la victoria de Fox sobre el PRI...
¿A quién quieren engañar? A los que se dejan engañar...