domingo, febrero 01, 2009

Final de farsa...

"A menudo he observado que cuanto mejor y más orgullosamente se ha mantenido una mansión en los días de prosperidad, más humildes tienden a ser sus habitantes en los días de decadencia, y que el palacio de un rey con frecuencia acaba siendo el refugio del vagabundo.
La Alhambra está rápidamente entrando en una transición similar. En cuanto una torre cae en el deterioro, cualquier familia de zarrapastrosos toma posesión de ella y se convierten en inquilinos de sus doradas estancias junto con murciélagos y búhos y cuelgan sus harapos, cual estandartes de pobreza, por ventanas y troneras.
Me he recreado observando a algunos de estos personajes variopintos, que así han usurpado la antigua morada de la realeza, y que parecen como colocados aquí para dar un final de farsa al drama del orgullo humano".

Washington Irving, Cuentos de la Alhambra.

3 comentarios:

aquiles m. dijo...

Muy cruel lo tuyo......

Ricardo López Göttig dijo...

Veo que comprendiste la ironía...

aquiles m dijo...

Si